Crónica de un viaje: “Berlin, geliebte Berlin…” (I)

Esta crónica es un resumen del cuaderno de viaje redactado por mi chico y yo. También añado información que pueda ser de utilidad para futuros viajeros.

Berlín, primer día

18 de agosto de 2010, 4 y media de la mañana. Sueño, sueño y más sueño. Casi como zombies, nos vamos del hotel con las mochilas llenas a la espalda, aunque ya vemos gustosamente que el peso va disminuyendo poquito a poco, aunque eso es sinónimo de que queda, cada vez, menos comida. ¿Podremos sobrevivir con lo que tenemos? eso sólo lo sabremos a medida que sigan avanzando los días. Llegamos a la estación y, allí, con las Coronas que nos quedaban, decidimos darnos un gustazo: nos compramos dos magdalenas de vainilla para poder desayunar en el tren. No sé qué diablos dirán los de la megafonía, pero tanto aquí como en Cracovia, no paran de hablar. Y con el sueño que teníamos, la voz de la megafonía era especialmente molesta.

Ya en el tren, este tren cambiaba mucho con respecto a los polacos: en el mismo espacio donde estuvimos 8 personas, aquí lo tenían para 6. Qué diferencia. Cuando entramos en nuestro compartimento, hay una mujer mayor en uno de nuestros asientos. La pobre mujer no sabía si estaba en el tren correcto. No hablaba inglés, así que poco pudimos ayudarla. Al final, se marchó del compartimento. Los asientos eran muy cómodos, así que aunque con un Eiskaffee ya en el cuerpo (cómo los echo de menos) junto con un Red Bull, me quedo dormida, perdiéndome las maravillosas vistas del trayecto Praga-Berlín a lo largo del río Elba. No obstante, a las 8:30 me despierto, y estamos casi durante una hora parados en lo que creímos que era la frontera entre Alemania y República Checa; un pueblo llamado Bad Schandau. El motivo de la parada: el cambio de locomotora. En Dresden, se subieron unos abuelitos a nuestro compartimento. Me parecieron muy tiernos, porque tenían un aspecto muy humilde, con su boina y sus maletas de madera. Si hubiésemos estado en un tren polaco, hubiese jurado haber viajado en el tiempo 60 años atrás.

Vista del viaje Praga-Berlín.

Interior del tren.

Berlín Hauptbahnhof, última parada. Finalmente, llegamos con una hora y cuarenta minutos de retraso. Me sorprendió, era la primera vez que llegábamos con un retraso así a un sitio. Damos con la taquilla (ubicada en un lugar un poco comprometido), la oficina de turismo y con un kebab. Decidimos comer algo caliente, ya que no teníamos comida suficiente en la mochila como para hacer una comida normal, asi que nos lo reservamos para la cena. Pedimos dos kebabs de pollo a un chico turco muy simpático que, en seguida, me captó el acento español y nos dedicó un cumplido en nuestro idioma. Muy amable. Mientras comíamos, nos organizamos la visita de ese día, descubriendo en la oficina de turismo unos tours muy interesantes sobre el III Reich y sobre la Berlín del muro. Estaba muy forzado económicamente, pero lo intentaríamos.

Con las pilas cargadas, visitamos la zona de Unter den Linden, el Berlín Este junto con el muro, así como el Checkpoint Charlie. Por primera vez, siento que mi estudio del alemán ha tenido sus pequeños frutos y me logro entender con un hombre que estaba en la calle. Necesitábamos saber por dónde se llegaba a la Unter den Linden desde la estación. Me sentí super ridícula hablando alemán con mi acento salchichero, pero si uno nunca se lanza, uno nunca logra quitarse el miedo. El hombre fue muy amable y se deshizo en explicaciones para que llegásemos bien a nuestro destino.

Estereotipo de los alemanes

Hay muchos estereotipos sobre los alemanes. Uno de ellos es sobre la supuesta hipersensibilidad que tienen con la pronunciación del alemán. Descubrí que los alemanes no son tan sensibles con el idioma como leí en algún sitio, que decía que, si veían que no tenías un acento perfecto, te contestaban en inglés sin dejarte practicar. No fue el caso en ninguna de las interacciones que tuve, pero ni en Berlín ni en Frankfurt. Otro estereotipo que se tiene de los alemanes es que son fríos. Sinceramente, nunca lo he notado, ni en este viaje ni en otro anterior que hice a Colonia. Hasta con las pintas que llevábamos, más de una persona por la calle, a la mínima que nos veían un poco perdidos, nos ofrecía ayuda.

Cogemos la U-Bahn para dirigirnos hacia la zona del muro (Berliner Mauer). Fue muy extraño ir buscando los trozos de muro conservados y, sin darnos cuenta, ya lo habíamos atravesado varias veces. Para no olvidar por dónde pasaba el muro, el ayuntamiento de Berlín adoquinó el grueso del muro por las zonas más distintivas de Berlín. Tras un ratito viendo la zona, nos dirigimos hacia la Puerta de Brandenburgo. Nos pareció curioso que, en la plaza, justo al lado de la Puerta, estuviesen las embajadas de EE.UU. y Francia. No muy lejos de allí, también estaba la emabajada de Rusia y la sede de la compañía Aeroflot, así como la embajada de Reino Unido. Vamos andando y vemos el monumento al Holocausto. En ese momento, y sin previo aviso, empieza a diluviar. Nuestro ya maltratado paraguas no aguanta bien el viento y la lluvia, así que terminamos calados hasta las cejas. Y así como llegó, se fue de repente. Anduvimos por la Unter den Linden y me recordó mucho a Las Ramblas de Barcelona. Allí fue donde, por primera vez, vimos a los afamados Ampelmann. Vemos las inmediaciones: la Bebelplatz, la Universidad de Humbolt, la Neue Wache, la biblioteca, la Französischer Dom, etc.

Adoquines del muro.

Puerta de Brandenburgo.

Monumento al Holocausto.

Bebelplatz.

Humboldt Universität.

Französischer Dom.

Estatua de Schiller.

Tras un respiro en la Bebelplatz, vamos hacia el Checkpoint Charlie, donde el contraste forzado entre el mundo capitalista y el comunista es interesante de ver. Cogemos la U-Bahn y nos dirigimos hacia la Alexanderplatz. Allí descubrimos una feria que desprendía ricos olores a salchicha y matanza. Vemos desde más cerca la torre de televisión (Fernsehturm), la Iglesia de María (Marienkirche), la Fuente de Neptuno (Neptunbrunnen) y el Ayuntamiento Rojo (Rotes Rathaus). Queríamos haber visto la Iglesia de Nicolás (Nikolaikirche) pero entre que la zona estaba de obras y no daba muy buen rollo, decidimos no verla y regresar hacia el hotel, ya que eran las 20:00 y el cielo estaba empezando a oscurecerse.

Checkpoint Charlie.

Alexanderplatz y Fernsehturm.

Marienkirche.

Rotes Rathaus.

Neptunbrunnen.

Volvemos a Berlin Hauptbahnhof para recuperar nuestras mochilas de la taquilla. Al lado de donde estaban las taquillas, había un cajero. La zona estaba bastante solitaria, pero teníamos que sacar dinero necesariamente. Mientras mi novio sacaba dinero, yo un tanto aburrida, hago una de esas cosas que uno nunca debe hacer y que yo no aprendí cuando era pequeña: tocar botones sin reparar en sus consecuencias. Sin querer, le di a un botón y, al segundo, me salió una voz femenina. No entendí lo que me decía, aunque por la prosodia parecía que me estaba preguntando algo. Yo me quedé un poco a cuadros pero, cuando reparé en el letrero del botón, lo entendí todo: Notruf (significa “emergencia” en español). Me sentí profundamente imbécil. Tras sacar dinero, vamos hacia la zona de las taquillas, que lindaba con un parking. Allí, tuvimos una situación un poco rara. Un hombre nos pregunta cómo funciona la taquilla. Me acerco y le digo cómo funciona, aunque en la puerta venía claramente detallado cómo se hacía en alemán y en inglés. En la escena, además del hombre de la pregunta, había otras dos personas: una chica y un chico. Estas personas, ponen en duda mi versión de cómo utilizar la taquilla. La situación empieza a parecer ambigua, y más cuando esas dos personas se aproximan más y más hacia nuestras mochilas, y el hombre de la pregunta no comprende una instrucción tan sencilla como “pon la mochila dentro y mete el dinero”. Nos olemos lo peor, así que agarro la mochila y me coloco de una forma que imposibilita el robo al descuido. De haber dejado la mochila sola, me hubiesen robado la cámara de fotos, que era lo que llevaba de más valor dentro. Y, como la lluvia de Berlín, que a la mínima desaparece, el hombre de la pregunta, que simulaba tener pocas luces, comprendió todo en menos de un segundo, y las otras dos personas se diluyeron por el espacio del parking. ¿Descuideros? Sí, muy probablemente. Al salir de la zona de taquillas, nos da la sensación de que un hombre nos está siguiendo. Y sí, eso pareció, porque cuando nos paramos, en vez de seguir recto, se dio la vuelta y empezó a pasearse como si fuera una mosca. Al final se fue y, cuando nos sentimos seguros, salimos de la estación. Nuestro hotel estaba muy cerca de allí pero, quizá motivados por la situación anterior, anduvimos por la calle con muchísimo miedo y muy alertas.

Llegamos al hotel sanos y salvos. Cenita rápida y a dormir, que al día siguiente nos esperaba más Berlín.

Anuncios

4 Responses to Crónica de un viaje: “Berlin, geliebte Berlin…” (I)

  1. Ismael says:

    Hola buenas. He dado con este blog de casualidad y he de decir que he quedado gratamente sorprendido.
    Yo también he estudiado psicología (no sé si puedo autodenominarme psicólogo aún XD) y me encanta viajar como a ti. He visto varios artículos, como el de “necesito un psicólogo” y me han parecido muy interesantes. De hecho me ha sorprendido mucho que alguien tan jóven como tu se exprese tan bien, enhorabuena.
    Por otro lado, como te digo, soy un fanático de los viajes (he dado con el blog al buscar información para preparar mi próximo interrail) así que es como si hubieran creado esta web casi para mí jaja. Incluso tienes post sobre ciudades por las que tengo pensado pasar como Praga o Cracovia, así que leeré con atención vuestras crónicas.
    Es curioso, pero con lo que he podido ver del blog estoy con la sensación (puede que prematura) de que somos como dos gotas de agua casi. Aparte de lo de la psicología y los viajes yo también tengo un blog, aunque no tan interesante XD, vivo también en un barrio obrero (vallecas) y Paranoid Android es una de mis canciones favoritas (lástima que los dos tengamos ya pareja) jaja.
    En fin, sólo quería decirte que me alegro de haber escontrado esta web y que sigas escribiendo tan bien y de cosas tan interesantes como hasta ahora.
    Un saludo,
    Isma

    • Shaulah says:

      Hola Ismael! me ha hecho mucha ilu tu comentario 🙂 muchas gracias por tus palabras, de verdad que se agradecen muchísimo. Ciertamente, ha sido toda una coincidencia: dos protopsicólogos (yo más proto que tú, por lo que puedo deducir), gustosos de los viajes, madrileños de barrios modestos y con buen gusto musical. El mundo perfecto, vamos xD. Si tienes cualquier duda sobre cómo montar el interraíl, ya sabes dónde estoy! 😉 y sobre Praga y Cracovia… bueno, ya lo leerás, pero son dos ciudades con muchísimo encanto. En Cracovia no dejes de ver las minas de sal y, por supuesto, Auschwitz.
      Pásame la dirección de tu blog, que me gustaría mucho visitarlo! 🙂
      Un abrazo! ^^
      Nelly

      • Ismael says:

        Hola de nuevo! De nada hombre, el refuerzo positivo era más que merecido jaja. Ok, me iré leyendo tranquilamente el blog y te comentaré si tengo alguna duda con el viaje, sí.
        Mi blog, ya te digo, no es tan interesante como el tuyo en el sentido de que no es tan personal ni variado. En 2007 me dieron una de estas becas del mec para estudiar inglés y me fui a Malta y, al ver que por aquel entonces no había practicamente información en español de allí, decidimos ir contando nuestra experiencia para el resto de estudiantes que iban a ir y, la verdad, es que tuvo muy buena acogida y lo hemos seguido manteniendo hasta ahora para los que siguen yendo. Además, mi socio, que es un crack de todo lo relacionado con internet, supo posicionarlo muy bien y hemos ganado dinerillo y todo con el adsense y las agencias que se han anunciado con nosotros. Ah, se llama triplemalta.com que casi no te lo digo jaja.
        Por cierto, olvidé decirte que tenemos otra cosa más en común, y es lo del TOEFL jaja. Eso se lo debo a que después de la carrera y arrepentido por no haber hecho un erasmus decidi vivr una temporada en Edimburgo y la verdad es que fue una experiencia genial y una cuidad y un país precioso, por si aceptas sugerencias de viaje (si es que aún no has ido allí, claro).
        Bueno pues lo dicho, iré leyendo tu blog y te escribiré para ir perfilando el interrail.
        Un abrazo y gracias por tu ayuda!

        • Shaulah says:

          Ismael! le eché un vistazo a tu blog (vista de pájaro, este finde lo miro más y mejor) y me ha gustado mucho! además, tengo en mente hacer algún tipo de curso de inglés en el extranjero, y veo que Malta es una muy buena opción. Conozco las becas del MEC, pero la verdad es que, bastante desmotivada porque nunca me han dado la beca general en la uni, pues ni me lo había planteado, pero lo voy a explorar, a ver cuáles son los requisitos, que lo mismo sigo tu ejemplo! 😉 Joer, qué máquinas, eso sí que es rentabilizar un blog! xDDD
          Jo… llevo queriendo viajar a Reino Unido desde hace… pfff, no sé desde hace cuándo, pero lo carero que es todo por allí me ha echado siempre para atrás y no he salido de Europa continental… que quieras que no, con cuatro perrillas gordas sí que te puedes montar un viajecillo majo. Pues ya te pediré consejo para lo del TOEFL, porque la verdad es que aún no tengo muy claro cómo preparar el examen… pero de este año no pasa, leñe! jejeje. Mira, yo también me arrepiento de no haber hecho Erasmus… si ahora retrocediera en el tiempo, lo haría FIJO.
          Para lo que necesites! 😉
          Un abrazo y encantada de conocerte! 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: