Acerca de

Este blog

¿De qué va esto de exoendogenia? Vayamos por pequeñas partes. Mi idea principal era crear un espacio en el que expresar aquellos ámbitos de mi interés, y quería lograr una palabra que retratara este propósito. La idea primitiva me la dieron Muse (sí, el grupo musical) con su trilogía sinfónica llamada Exogenesis. Me gustó el vocablo, me documenté sobre su significado y, voilá! de ahí nació la idea primigénea de ese palabro llamado exoendogenia. Pero, ¿qué significa exactamente? Como mi non querida R.A.E. (ya habrá tiempo de hablar sobre la Academia) no contempla ambos términos, cito del único libro donde encontré que hablaban de los términos de exogenia y endogenia (gracias, Google Books).

“La endogenia es la introyección de lo exterior y el cómo y con qué lo percibo, siento y experimento. Es mi propio ser y el de cada quien. Mi forma particular de relacionarme conmigo mismo y con el resto de las existencias. La exogenia es el espacio y el tiempo donde se ubican los individuos, así como la interrelación e interacción de las endogenias que posibilitan la existencia de los individuos. Se encuentra conformado por lo físico-biótico, lo social, lo cultural y lo psicoafectivo (…) así, la exogenia es todo lo que nos rodea y proyectamos, es el conocimiento y el comportamiento del fenómeno humano, de su realidad y expresión”

La humana muerte, p. 19.

Como podrá deducir el lector visitante, el término exoendogenia pretende englobar ambos términos en uno solo, donde la ordenación de ambos prefijos clásicos, por supuesto, no es casual. No encontré mejor forma de definir en un solo término el objetivo de expresar mis ideas y mis experiencias a otras personas; aquello que he adquirido y construido a partir de la transmisión de conocimientos de mis maestros, así como a partir de mis vivencias. De ahí ese palabro tan feo que da nombre a este blog. ¿A que ahora da menos miedo?😉.

Así pues, en este blog encontrarás temas de mi interés, que te podrán ayudar o que te podrán hacer reflexionar. Siempre hablaré de aquello que conozco, de aquello sobre lo que tengo algún tipo de experiencia o de conocimiento. Hablar por hablar es igual de absurdo y vacuo que vivir por vivir.

La autora

Quien me conozca personalmente, sabrá que siempre he sido muy escueta a la hora de hablar sobre mí. Generalmente, soy más de escuchar, característica que se ha acentuado debido a mi formación. Y es que soy una reciente psicóloga (recién salida del horno como quien dice). A la par que Psicología, también inicié Ingeniería Informática, que aunque la tengo en el limbo actualmente, espero recuperarla cuando se estabilice un poco mi futuro con respecto a Psicología.

Aunque la psicología y la informática han estado muy ligadas a mí desde hace ya unos cuantos años, el arte también lo ha sido. Primero, la música de la mano de la guitarra y el piano; después, el dibujo y la fotografía. Ciertamente, nunca me animé a seguir la carrera musical ni decidí seguir el camino de las bellas artes: supongo que preferí dejar como hobby lo que nació como un hobby que me ha acompañado durante muchísimos años de mi vida. Actualmente, llevo a la espalda mucha experiencia, de esa que sólo se logra si tienes auténticos deseos de aprender, de esa que no se puede acreditar en los currículos y que sólo una conoce.

A parte de estos temas, que son muy centrales para mí, viajar es otro de mis hobbies. Y aunque viajar es un hobby caro, una se busca sus pequeñas triquiñuelas para disfrutar de ese profundo placer que supone conocer espacios, culturas y personas lejanas y ajenas a tu lugar de origen. Viajar es un deporte que muchos deberían practicar, pero no viajar como un “turista”, sino viajar como un “viajero”: es así como más aprendes a tomar perspectiva y a percibir el mundo de una manera completamente diferente. Viajando es como he aprendido esas pequeñas grandes lecciones de la vida, de esas que sólo aprendes cuando sientes la necesidad, la precariedad y la supervivencia en tus propias carnes. Mis amig@s se ríen cuando digo que en los viajes activo el “modo supervivencia” y se quedan perplej@s por las historias que cuento. Aunque sólo sea por eso, merece la pena coger la mochila y salir a conocer el mundo; a sufrirlo y a amarlo, con toda su intensidad.

De personalidad tendente a la extraversión y a la reflexión al mismo tiempo, así quedo retratada en estos ligeros cuatro párrafos.🙂

Aviso a navegantes

Dado que el castellano no nos ha otorgado la neutralidad de género en muchas palabras plurales referidas a personas y aún pervive un profundo sesgo hacia la masculinización lingüística, emplearé la arroba cuando quiera referirme a mujeres y hombres en una sola palabra. Para aquell@s que sean bastante prusian@s con el lenguaje, adelanto mis disculpas.

No soy muy de normas, pero obviamente cualquier comentario que implique una degradación de cualquier ser humano por su condición étnica, social o sexual, entre otras, será eliminado. La crítica siempre es bien recibida; eso sí, desde la tolerancia y el respeto.

A %d blogueros les gusta esto: