Disparador para Nikon D90.

Tras un mes de espera, ayer llegó a mi buzón, por fin, un sobre que llevaba esperando desde hacía varias semanas: el dispador que había comprado a través de Deal Extreme para la reflex. Siempre, por una cosa o por otra, nunca me animé a comprar el disparador; hasta que descubrí, gracias a mi cuñado, la existencia de este disparador por el módico precio de $2.99 (al cambio, 2 euretes y poco, y encima sin gastos de envío). Hoy lo he estrenado y qué gusto no tener que enmarronar a alguien o tener que echarse la carrera para salir todos en la foto con el temporizador xD. Estoy encantada con él ^^ ¡la mejor compra del mes, sin duda!

"¡Ay pero qué bonico que ereees!".

¡Día de regalos!

Ni es Navidad, ni Reyes… pero hoy he recibido un par de regalos que me han hecho mucha ilu. El primero de ellos un imán, que después del día que he tenido hoy ha sido muy agradable ^^ y el segundo de ellos, una compacta nueva. Mi antigua compacta (una Sony DSC T70) que ha aguantado amplias penurias durante estos años, dejé de usarla por un problema con la batería, y como una batería nueva no me compensaba con respecto al precio de una cámara nueva, pues la dejé ahí en el olvido, con la esperanza de poder ahorrar y comprarme una compacta nueva de las baratillas. Justo ayer estuve viendo compactas en el Pc City y, qué casualidad que justo hoy, mis Reyes se han adelantado y mis padres me han regalado una Casio Exilim H15. Ahí anda cargándose la batería, así que no he podido probarla, pero el objetivo tiene buena pinta: 4.3-43.0 mm y 3.2-5.7. En cuanto pueda, me daré un paseíto nocturno y la probaré, a ver qué tal se comporta. 🙂

Cómo organizar un Interrail… y no morir en el intento (Final)

¿Me llevo la réflex al Interrail?

¿Me llevo la réflex? ¿No me la llevo? ¿Y si me la roban? ¿Y si la pierdo? Preguntas como ésta y otras me hice en mi primer Interrail. No sabía qué hacer, no es lo mismo andar por la Calle Mayor con la réflex que andar por una ciudad desconocida con pinta de guiri, con una réflex en la mano y una mochila a la espalda. Canta, y mucho; en eso estamos todos de acuerdo. Pero, piensa una cosa si estás con esta misma duda. Si te llevas la compacta, te evitarás muchos quebraderos de cabeza y reducirás sustancialmente el peso diario, pero la calidad de las fotos será mucho menor, como es obvio. ¿Cuántas veces vas a viajar a Praga? ¿Y a París? ¿Y a Budapest? ¿Y a Estambul? Probablemente pocas, ¿y te vas a conformar con inmortalizar ese momento con una fotografía de calidad mediocre por un miedo a algo que quizá no suceda (me refiero a un robo)? Imagina que no te roban; el arrepentimiento va a ser histórico. Yo al final, después de mucho miedo en el cuerpo, me llevé la réflex a mi primer interrail y no me arrepiento en absoluto de haberlo hecho; es más, me alegro de no haber sucumbido al terror. Si tienes una cámara de esas características es porque te gusta la fotografía y puedes sacar mucho partido a todo aquello que veas. No renuncies a ello por un miedo a algo que quizá no suceda nunca. Los primeros días iba muy cauta a la hora de sacarla de la mochila y trataba de disimularla como buenamente podía. Luego me liberé un poco, al ver que todas mis conductas bizarras de protección eran innecesarias. Eso sí, hay que guardar unos mínimos de seguridad.

Visitando la ciudad

Yo no recomiendo llevar la réflex en sus mochilas especiales solamente (esas que tienen forma de triángulo invertido y que están acolchadas) sino que recomiendo llevar esa mochila especial dentro de otra mochila pequeña normal. Yo uso una mochila especial dentro de una mochila del Decathlon, de esas de 5 litros y que tienen dos cremalleras. El motivo es simplemente por discreción, especialmente cuando voy a circular por metro y me tengo que desplazar del albergue/hostal/hotel hacia la zona turística, o viceversa; no me gusta que todo el mundo sepa que tengo dentro una réflex y las mochilas especiales son bastante distintivas, sobre todo si sucede como en algunas, que llevan el logo de Canon o de Nikon bien grande. Esa mochila pequeña siempre la llevo por delante, nunca la llevo a la espalda. Como tiene dos cremalleras, la pequeña de delante me sirve para meter los mapas o la información turística, y la cremallera grande para llevar la cámara.

En los trenes y en los nocturnos

Al igual que cuando vas al baño no descuidas tu bolso con tus objetos personales, no dejes la mochila de la réflex sola; llévala contigo allí donde vayas. En los trenes nocturnos, si te toca dormir en un compartimento con varios desconocidos, antes de subir, ve al baño de la estación y mete la mochila pequeña de la réflex dentro de la mochila grande. Pon el candado a la mochila grande (discreto, que no cante demasiado el candado; lo importante es ser discret@) y sube al tren. Si puedes dormir en las literas superiores y dejar la mochila grande a tu alcance, mejor que mejor (nunca la dejes abajo si duermes arriba, y si duermes abajo, mejor que la mochila esté arriba, donde el arcón de maletas, aunque te tengas que dejar los riñones). Y no olvides echar el seguro al compartimento, por si aparecen “exploradores” nocturnos.

En los albergues

Algunos albergues tienen cajas fuertes, pero otros tantísimos no. Así que si te toca dormir en una habitación con varios desconocidos sigue la misma lógica que en el caso de los nocturnos y usa la propia mochila grande como almohada si no es demasiado incómoda (pero si es incómoda, entonces duerme con la cámara dentro del saco). No hagas ostentación de la cámara en el albergue; es decir, si no te fías, no la saques gratuitamente.

¿Qué objetivo y accesorios me llevo?

Personalmente, recomiendo un objetivo todoterreno. El que yo uso es un 18-105mm y perfecto. Hay quienes recomiendan llevar uno de 50mm para no ocupar mucho espacio, pero yo personalmente prefiero sacrificar algo de peso y de espacio con tal de no quedarme corta.

No olvides llevar un par de baterías (aunque lleves el cargador) y varias tarjetas de memoria. Personalmente prefiero llevar varias de 2 gb en vez de una de 8 gb: si me roban, que al menos no se lleven todo el trabajo de días anteriores. Lleva también un trípode pequeño, de esos que ocupan menos de 20 cm. Aunque son bastante endebles e inestables, si no tienes un soporte fijo en el momento para hacer alguna fotografía en modo bulb, eso es mejor que nada.

Ya hemos llegado al final, así que espero que si tienes una réflex te hayas decidido a llevarla y ¡que disfrutes mucho de tu viaje! 🙂

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